SOFROLOGÍA PROPUESTA NEUROCIENTÍFICA

El estudio del Sistema Nervioso Humano ha sido objeto de atención científica por lo esencial de su contenido. Se ha estudiado desde diferentes puntos de vista. Su estructura y morfología, desde una perspectiva microscópica y macroscópica. Su funcionamiento normal y anormal. Su estructura molecular, su funcionamiento químico y eléctrico, la evolución y desarrollo, su genética, su farmacología, su patología y el estudio de imagen.

Todas y cada una de las perspectivas de ese estudio, se llevaba a cabo por una disciplina científica determinada. En la actualidad existe una corriente científica que abarca todo el estudio, desarrollo e investigación del Sistema Nervioso Humano desde un punto de vista global. Esa disciplina es la NEUROCIENCIA.

Pero la Neurociencia no se queda ahí. Trata de abordar el estudio neurológico desde otro ángulo añadido. Y esto es lo novedoso y a mi juicio científicamente revolucionario. La tarea de la neurociencia, en palabras del premio Nobel Eric Kandel, es la de aportar explicaciones de la conducta en términos de actividades del encéfalo, explicar cómo interactúan las neuronas para producir la conducta y cómo las neuronas están influidas por el medio ambiente

Pretende vincular el  Sistema Nervioso Humano, su funcionamiento y su actividad, con el comportamiento, el pensamiento y las emociones. Trata pues de observar el Cerebro, el Sistema Nervioso, cuya unidad funcional es la Neurona, desde una concepción neuropsicológica y  neurobiológica, necesaria para comprender el origen de las funciones nerviosas y su correspondencia biológica cerebral. O más aún, de dónde emana algo tan difícil de definir como es la Consciencia. El premio Nobel Sperry señaló que la consciencia, por el contrario, era la causa y no la consecuencia de las actividades neuronales.

La NEUROCIENCIA ha aportado por lo tanto un nuevo enfoque a la visión general del Cerebro Humano. Un enfoque no sólo patológico sino de plataforma donde se establecen nuestras actitudes, conductas y comportamientos. Donde radica   la Consciencia. La base biológica de la consciencia, del pensamiento y de las emociones Humanas, tiene su ubicación en el Cerebro Humano.

Santiago Ramón y Cajal describió que la “gimnasia mental” conduce a modificar las áreas del cerebro relacionadas con el ejercicio mental y estos aprendizajes son capaces de expresar cambios anatómicos en la neurona.

Sir John Eccles, Premio Nobel de Medicina por sus investigaciones acerca de las espinas de Cajal, afirma que “un ordenador es una analogía válida con el cerebro –con las distancias adecuadas-,siendo uno  mismo  el mejor programador de su propio cerebro”.

Richard Davidson, doctor en Psicología y Psiquiatría en la Universidad de Harvard, sostiene que bastaría con dedicar unos minutos al día a desarrollar nuestra intención y desear felicidad a los demás como ejercicio mental, para activar así regiones del cerebro asociadas a las emociones positivas.

El profesor Gerald Edelman Premio Nobel de Medicina en 1972, describe que la consciencia está vinculada con la capacidad que tenemos los seres humanos de contar el pasado como una historia, y tenemos la habilidad de hacer algo en el presente y de planear el futuro. Así mismo sostiene que el cuerpo está constantemente informando al cerebro y viceversa

El profesor A. Damasio  neurólogo de la Universidad de Iowa, y uno de los neurocientíficos actuales de vanguardia, establece esta vinculación entre la biología cerebral y las emociones humanas. Describe cómo el cerebro puede representar el cuerpo que habita, que puede aprender y decidir, que puede moverse y comunicarse y que puede amar y tener esperanza.

En el Hospital Shadyside de la Universidad de  Pittsburg en EE.UU. el Psiquiatra Dr. Servan- Schriber  explora cómo aliviar la depresión, ansiedad o el estrés, mediante la combinación de métodos que utilizan el cuerpo en lugar del lenguaje.

El profesor de Neurología en la Escuela de Medicina de Harvard Álvaro Pascual Leone, defiende que lo que sucede en la corteza motora es exactamente igual tanto si se desarrolla la actividad real, como si se imagina o se desarrolla mentalmente.

Investigadores de Yale y New Hampsire, definen el coeficiente emocional en función de cuatro parámetros : la aptitud para identificar las propias emociones, para comprender su desarrollo, para razonar sobre ellas y para regularlas.

El profesor Martin Seligman doctor en Psicología de la Universidad de Pensilvania, con su teoría de la Psicología Positiva, asevera que la esencia de la felicidad tiene tres apartados : las emociones positivas, la motivación y el sentido de la vida. Y añade que “las emociones positivas se pueden potenciar con herramientas como la meditación, compasión, gratitud, sentido del humor,….”

El  profesor Boris Cyrulnik Neuropsiquiatra de la Universidad de Toulon-Var en Francia, manifiesta que la felicidad se puede entrenar, aprender y por lo tanto hacer algo por uno mismo y para uno mismo. El principio de acción es vital para desarrollar una capacidad de autocontrol emocional.

El profesor Rodolfo Llinás Neurofisiólogo de la Universidad de Nueva York, en varias ocasiones postulado para el premio Nobel , y uno de los fundadores de la Neurociencia, establece la importancia de la toma de consciencia del cuerpo, y propone una nueva manera de entendernos a nosotros mismos y nuestra interacción con la realidad.

Elkhonon Goldber, Catedrático de Neurología de la Universidad de N. Y. asegura que “existe un consenso dentro de la neurobiología para utilizar los conocimientos neurocientíficos y diseñar ejercicios cognitivos para trabajar la mente, de forma similar a cuando ejercitamos nuestro cuerpo”

Michael Merzenich profesor de neurología de la Universidad de San Francisco sustenta la idea de que si al cerebro se le cambia la información de entrada, en forma de  conducta, ejercicio mental o una destreza física, el cerebro, joven o viejo se modificará consecuentemente.

El profesor Joseph Ledoux, dirige el Centro de Ciencia Neuronal de la Universidad de Nueva York donde estudia  las bases biológicas de las emociones, y a su vez establece como objetivo primordial de sus investigaciones la Consciencia.

El Profesor Kristof Koch, Neurocientífico y colaborador de Francis Crick en el Instituto Salk en La Joya California, en su obra La Consciencia, describe los Correlatos Neuronales de la Consciencia ( CNC ), como ubicación cerebral en la que establecer el funcionamiento y desarrollo de la Consciencia Humana.

El Catedrático de Fisiología Humana de la Universidad de Parma y descubridor de las “neuronas espejo” el profesor Giacomo Rizzolatti, mantiene que éstas se activan cuando un individuo desarrolla la misma actividad que está observando ejecutar por otro individuo o piensa en dicha actividad.

El profesor de la Escuela de Medicina de Harvard, Dr. Jérôme Groopman, en su obra “La anatomía de la esperanza” declara: “La esperanza nos cambia profundamente el espíritu y el cuerpo, al ser capaz de modificar la bioquímica cerebral que a su vez actúa sobre el resto del organismo”.

Todo lo aquí descrito, como ejemplos aislados pero significativos,  son estudios, afirmaciones y teorías que no tienen más de 20 años. Son propuestas científicas que están potenciando la nueva corriente científica  que es la NEUROCIENCIA. Pero todas estas descripciones, propuestas, ideas y conceptos con respecto a la vinculación entre el Sistema Nervioso Humano, el Pensamiento, la Conducta, el Comportamiento y las Emociones, las lleva estableciendo, sosteniendo, describiendo desarrollando, investigando y trabajando  la SOFROLOGÍA en España desde 1960.

La sofrología basa su fundamento teórico en conceptos médicos y psicológicos que utilizando unas técnicas y métodos prácticos específicos (establecidos, descritos y argumentados), tratan de obtener la potenciación  del ser humano. No sólo aporta un estudio teórico de la consciencia, sino proporciona una estrategia práctica para entrenarla.

Los fundamentos teóricos de la sofrología, podrían resumirse en los siguientes puntos :

La investigación y el estudio de la consciencia humana, desde una perspectiva original, práctica e imprescindible desde el punto de vista médico y científico.

La potenciación de la dimensión positiva de las capacidades conscientes del ser humano.

Fundamentar sus desarrollos en conceptos neuro-psico-fisiológicos, centrándose en el cerebro y sus relaciones con el resto del cuerpo.

Adquirir estrategias que aporten al individuo la posibilidad de fortalecer su sistema emocional, de un modo práctico (utilizando técnicas ), teórico    (utilizando el razonamiento ) y desde un plano consciente y voluntario.

Aporta la capacidad de actuar sobre el cerebro y sobre el resto del cuerpo, sobre sus actitudes, conducta y comportamiento, proporcionando la posibilidad de ejercer influencia sobre uno mismo, por uno mismo y para uno mismo, como actitud positiva en la vida del ser humano.

Contribuir a que el ser humano conozca que las emociones se gestan en la esfera mental, pero repercuten, se sienten y se viven – positiva o negativamente – en el cuerpo.

Establecer la relación del cerebro con el resto del cuerpo, y del resto del cuerpo con el cerebro.

El control que se puede ejercer sobre uno mismo, es infinitamente menos difícil ejercerlo desde el cuerpo, que desde la mente.

El entrenamiento del Sistema Límbico como coordinador de la emociones.

El establecimiento de que la anticipación de los pensamientos, actitudes, conductas y comportamientos, puede proporcionar a la consciencia la capacidad de poder afrontar adecuadamente las situaciones futuras.

La capacidad de alimentarse de los archivos positivos de la memoria, como estímulos para una adecuada motivación y esperanza vital.

Establecer la disposición de poder observar el entorno y el interior de uno mismo con la mayor objetividad posible, siendo por tanto consciente de la realidad.

La sofrología en sí misma, no cambia nada. Sólo puede facilitar con la práctica reiterada de la técnica indicada, que la persona aprenda a cambiar por sí misma, actitudes, ante situaciones que están fuera de poder ser controladas.

Utilización del concepto “esquema corporal” para delimitar estrictamente el conocimiento de “lo exterior” y “lo interior” del ser.

Proporcionar al ser humano una estrategia eficaz y práctica para aplicar y actuar de una forma positiva en su vida diaria. Persiguiendo su salud física y mental.

Es gratificante ver como el tiempo, la investigación y en muchas ocasiones la disidencia del pensamiento único científico, da la razón a una propuesta científica que descubrió en su momento, todo lo que ahora expone la NEUROCIENCIA. Neurocientíficos en nada realacionados con la SOFROLOGÍA, pero coincidentes con las descripciones que ésta adelantó hace ya más de 45 años lo confirman con sus investigaciones actuales.

Sólo cabe trabajar para que la NEUROCIENCIA actual reconozca a la SOFROLOGÍA como modesta precursora de los conceptos neurocientíficos actuales. Así lo hizo la pediatría mundial en octubre de 1974 al concederle al Dr. Mariano Espinosa, director de la escuela de sofroloía española, el primer premio y medalla de oro del XIV Congreso Mundila de Pediatría celebrado en la ciudad de Buenos Aires.

La denominación de propuesta científica que la escuela de sofrología española mantiene en referencia a su disciplina, no es ni debe ser gratuita. Una definición de ciencia podría plantearse como el conjunto de conocimientos obtenidos ( métodos y técnicas ), mediante la observación de realidades, hechos y fenómenos, que podemos probar y evidenciar, con la finalidad de explicar de un modo razonable y riguroso el funcionamiento de las cosas ( universo, naturaleza y ser humano ) arrojando como conclusión unos principios y una leyes.

En la misma definición de ciencia, se encuentra implícito el método que ésta utiliza para llevar a cabo su proceso. Es el método científico.

La mejor manera de definir y explicar la ciencia, y distinguirla de las seudociencias, fraudes científicos y charlatanerías, es a través del método que utilice. El método científico es el que garantiza la consolidación de una ciencia.

La Sofrología, como propuesta científica, afirma, sostiene y mantiene unos principios que únicamente mediante una metodología científica, según su base médica le induce, puede discurrir, desarrollarse, innovarse y evolucionar.

El proceso metodológico de la Sofrología como propuesta científica es el siguiente:

Se lleva a cabo la observación de unos fenómenos que llegan a la consciencia y el estudio de la consciencia propiamente dicha.

Se plantean como objetivos a conseguir el estudio de  ciertas circunstancias, problemas y realidades que ocurren desde y en el cerebro humano, y en  y desde el comportamiento humano

Establece una propuesta epistemológica (fundamentos y metodología), para dar solución a los fenómenos anteriormente citados.

Plantea respuestas prácticas argumentadas por sólidas teorías médico-psicológicas

Experimenta con estas teorías, investiga con ellas, recopila datos, utiliza instrumentos, y organiza esta base de información para su desarrollo.

Valora datos objetivos previos, aplica la metodología establecida, informa de su aplicación y contenidos y, al final emite un resultado de lo realizado

Reflexiona sobre los datos y resultados obtenidos, contrastándolos con otros profesionales

Verifica y construye modelos de posible aplicación práctica renovándose en virtud de sus investigaciones y sus desarrollos.

Plantea áreas de aplicación de su metodología.

Lleva a cabo una posible replicación, repetición y reproducción de lo investigado, como demostración de que los resultados de la aplicación de la metodología mantenida, no son sucesos estocásticos.

Obtiene como resultados de las aplicaciones de la metodología sofrológica, una conclusiones, unas consecuencias y la consecución de unos objetivos.

Por último, la sofrología describe, explica, difunde y comunica a los profesionales de la salud, sus resultados, como consecuencia de la aplicación de su metodología,  fundamentada en sus principios médicos y psicológicos y la obtención de unos objetivos.

En base a todo ello, la propuesta científica sofrológica está avalada de origen por científicos de prestigio acreditado, tiene un bagaje de más de cuarenta años de estudio, trabajo e investigación. Una formación de cerca de 2500 profesionales de la salud. Una aplicación clínica en cerca de 4500 niños, y más de 20000 adultos. La aplicación en ámbitos deportivos con resultados reconocidos (JJ.OO Barcelona 92).  El reconocimiento actual de Colegios de Médicos, Universidades y organismos públicos que acreditan su existencia. Y el acervo de volúmenes publicados, trabajos, artículos y comunicaciones científicas que obran en poder del archivo de esta escuela.

Es por todo ello que,  si no estuviéramos en presencia de un rigor científico que llevase a cabo los principales pasos del método científico: observación, hipótesis, predicción, verificación, replicación y conclusión, en relación con una propuesta,  debería de originar la incredulidad de sus teorías y métodos.

Esto es lo que ha de diferenciar a la, aún joven, propuesta neuro-científica sofrológica, de otras que no cumplen el rigor que la sofrología ha perseguido y persigue desde su origen, siempre en el estricto ámbito de la medicina.

                       Dr. J. Alberto Gª Álvarez

 

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